No recuerdo la primera vez que pensé en besarte, fue sólo una idea fugaz que cruzó mi mente, pero sólo fue eso, la primera.Una vez tras otra la idea aparecía en mi cabeza, & A veces no sólo como una idea, sino como un fuerte deseo. Quería abrazarte contra mí & Fundirme contigo, pero jamás lo creí posible. Era como ese sueño inaccesible que debes contentarte sólo con soñar, como ese amor imposible que nunca podrás tener, pero, bien sueño, bien amor, me valía con que existiese, me hacía sentirme bien, divertida, en ocasiones llegaba a avergonzarme de mis pensamientos tanto que los colores poblaban mi rostro. Pero el otro día, un rayo de esperanza iluminó mi deseo, descubrir lo que habías escondido en tu corazón & Tu mente tanto tiempo, me hacía temblar de emoción, me hacía estremecerme, & Casi no podía escribirte en mi ordenador. Si te hubiese tenido allí, no habría podido resistir el no pegarme a ti hasta quedarme sin aliento. Lo que había deseado & Temido a la vez, ¡ Se estaba haciendo realidad ! También habías pensado besarme, también querías hacerlo, & No podía creerlo. Dejé que hablaras, dejé que te confesaras conmigo, que sacases todo aquello que te agobiaba, & Despues, fue mi turno. El corazón quería salírseme del pecho, apenas atinaba a escribir, & Las lágrimas empañaban tanto mis ojos que casi no podía ver la pantalla. Sólo el ordenador me unía a vos, &, Precisamente, era lo que me separaba de tu lado.Ese día, viví en una nube, sólo pensaba en vos, en cómo sería besarte. Recordaba momentos a tu lado, tus ojos, tus sonrisas, tus bromas. .